Nacido en Marbella y criado en Istán, José Miguel Marín descubrió muy pronto su vocación por la cocina. Se formó en el I.E.S. Sierra Blanca, donde asentó las bases técnicas de una trayectoria que, con el tiempo, se enriquecería con experiencia real en cocina, disciplina de oficio y una mirada cada vez más personal sobre el producto andaluz y el recetario de su entorno.