Su filosofía
Rioliva tiene una trayectoria de más de 30 años en la provincia de Málaga y su modelo de producción artesanal con controles de calidad propios reflejan un compromiso con la tradición y la excelencia del aceite de oliva virgen extra en su territorio.
También apuesta por el respeto al medio ambiente en todas sus fases de trabajo, desde el cultivo del olivar hasta la molturación y el manejo de residuos, como el orujo que se recicla para generar energía térmica.
Rioliva representa una marca malagueña con raíces familiares, un enfoque tradicional del olivar y una elaboración cuidadosa, que pone al aceite de oliva virgen extra como producto central y muestra cómo la experiencia y el control desde el campo hasta el embotellado pueden dar lugar a un aceite de carácter genuino. También combinan técnicas tradicionales de cultivo y molturación con procedimientos cuidadosos que utilizan tecnología moderna adaptada a la tradición oleícola andaluza. Todos los olivos son de plantación propia y menores de 30 años, lo que permite controlar directamente la calidad desde el campo hasta la extracción. La recogida se hace con técnicas que respetan la aceituna y su estado óptimo, y la molturación se realiza con procesos en frío para preservar los aromas y propiedades naturales del aceite.




