Bodega Joaquín Fernández

La historia comienza con la tradición vitícola de Puente Genil, Córdoba, de donde es procedente Joaquín Fernández. Ambiente vitícola que le atrapa y le maravilla, llevándole a perseguir la idea de hacer su propio proyecto de bodega.

951166043

Partido Rural Los Frontones
Finca Los Frutales
29400 – Ronda (Málaga)

info@bodegajf.es

Su filosofía

La historia comienza con la tradición vitícola de Puente Genil, Córdoba, de donde es procedente Joaquín Fernández. Ambiente vitícola que le atrapa y le maravilla, llevándole a perseguir la idea de hacer su propio proyecto de bodega.

Pero no es hasta que descubre el enclave de la Serranía de Ronda, con su pasado vitícola y sus peculiaridades climatológicas y edafológicas, cuando se decide por esta región. Para terminar encontrando en La Finca Los Frutales el lugar perfecto que siempre tuvo en mente.

La elaboración la entienden como un proceso en el cual vamos a liberar y expresar las cualidades que tiene nuestra uva. Siempre claro, como les demostró la experiencia, adaptando las elaboraciones a las diferentes variedades y añadas para conseguir escoger lo mejor de cada.

Finca Los Frutales

La finca Los Frutales, amparada dentro de la DO. Sierras de Málaga, se sitúa dentro de la Serranía de Ronda, tiene al sur a unos 3 Km la ciudad de Ronda y a unos 40 Km el Mar Mediterráneo. Está custodiada por dos complejos montañosos, al sur este por la Sierra de las Nieves y al suroeste por la Sierra de Grazalema, protegiéndola de los fuertes vientos de la costa. En cuanto a la pluviometria, recibe de media la buena cantidad de unos 500 L anuales. Concluyendo un compendio de elementos que juegan para crear unas condiciones climáticas únicas.

La finca esta a unos 700 m de altitud, que provoca que se vea sometida a una climatología ligeramente más extrema, días calurosos y noches frescas, que favorecerá la expresión de las uvas. Tiene una pendiente del 15 %, propiciando suelos con buena permeabilidad y buena aireación. Está orientada exactamente al sur, recibiendo una insolación uniforme durante todo el periodo vegetativo de la planta.

El suelo es arcillo- arenoso, calcáreo, suelo muy rico en minerales, que enriquecen el mosto de la uva y dan intensidad al sabor del vino. El alto contenido en caliza (20 %), hace un suelo más blando que permite la penetración de las raíces de las viñas, refleja la luz solar y almacena su calor para el período nocturno, muy adecuado para obtener vinos estructurados, complejos y elegantes.

 

El Viñedo

En el año 2000, se comienza el proyecto, se analizaron las diferentes tipologías de suelo en la finca y en función de estás, se diseña la plantación. Se decide plantar cuatro variedades, Merlot, Syrah, Cabernet Sauvgingnon y Garnacha y en los sucesivos años 2001, 2002 y 2003, se realizará la plantación de 4,2 has en La Finca Los Frutales.

Desde el comienzo del proyecto y a consecuencia de las buenas condiciones agronómicas que tiene la finca, se decide hacer una gestión ecológica de la misma. Para tal efecto en la finca se incluyen gran diversidad de plantas, romeros, mirtos, pinos, olivos, árboles frutales, etc con la idea de crear un ecosistema auto sostenible.

En el año 2007, y después de valorar el comportamiento de las diferentes variedades de uva en la zona, se decide ampliar la plantación en 5 has más, pero ya sólo Garnacha y Cabernet Sauvignon, variedades que han ido expresando mejores resultados cualitativos tanto en comportamiento agronómico como en los vinos obtenidos. La plantación se hará en la Finca El Molino, prácticamente con las mismas características que la Finca Los Frutales, pero queda a unos 500 m al este de ésta.

En la actualidad disponemos de 9,2 has de viñedo en producción ecológica, con un producción total de unos 60.000 kg anuales, que se traducen en unos 36.000 Ltrs de vino o unas 50.000 botellas.

 

Gestión Ecológica

El concepto ecológico a nivel legislativo parte de la premisa básica de no utilizar ningún producto químico de síntesis. Pero lo interesante del concepto ecológico, el objetivo primordial, es alcanzar el equilibrio natural entre todos los elementos que intervienen en una plantación.

Para tal fin, se parte de la necesidad de conocer en profundidad la finca, las viñas y su entorno natural, para así entender las interrelaciones entre ellos y poder gestionar la finca de la mejor forma.

Se trata de un trabajo artesanal, de observación, de constancia, de sensibilidad al considerar la complejidad de elementos que intervienen en el viñedo.

Las operaciones en el campo se enfocan en fortalecer todos los elementos que componen este ecosistema:

– Empezando por respetar y favorecer la flora y fauna beneficiosa propia del medio, teniendo especial cuidado con los tratamientos que se le realiza a la viña.
– Considerando de vital importancia la actividad del suelo, un suelo vivo, que se promueve reduciendo las labras, dejando la cubierta vegetal indígena durante el invierno o reincorporando al suelo los restos de poda, orujos de vinificación y la cubierta vegetal. También con la intención de reducir la compactación del suelo, favorecer la fertilización natural y el control de la mala hierba, se dejan ovejas pastando durante los meses de invierno.
– Realizando operaciones a la viña, como la poda, el desnietado y despuntado, dirigidas a equilibrar la planta, a reducir su producción, a mejorar la distribución de sus ramas y hojas, regulando así su exposición al sol y aireación. En cuanto a los tratamientos realizados en el viñedo, se harán exclusivamente con productos permitidos dentro de la agricultura ecológica y van dirigidos principalmente en fortalecer a la planta y sus defensas naturales. Se limitan a un poco de cobre en el mes de mayo y azufre durante el resto de la campaña. En casos puntuales se realizan tratamientos con jabones naturales o extractos vegetales.
Esto se traduce en una planta sana, instalada totalmente en el entorno, más resistente a las enfermedades y plagas, con frutos más equilibrados y completos que nos darán vinos de calidad.

Sobre principios de agosto, se comienza a seguir muy de cerca las evoluciones de las uvas, mediante controles visuales, analíticos y organolépticos, para recolectar la uva en el mejor momento.

Toda la vendimia se hace a mano y durante las primeras horas de la mañana, con la uva más fresca y recuperada después de la noche. La primera variedad que se recolecta es Merlot, la dedicada a la elaboración de vino blanco de uva tinta. Vendimia que suele ser a mediados de agosto, ya que se buscan parámetros para elaborar un vino blanco, graduación alcohólica media de12.5º, buena acidez y aromas más frescos.

Se sigue con la vendimia de Merlot para mediados de Septiembre, ya con parámetros más dirigidos a la elaboración de vinos tintos, con más madurez (piel y pepitas). Para seguir con el resto de variedades, Syrah, Garnacha y terminar con la variedad Cabernet Sauvginon a mediados de Octubre.

La elaboración la entienden como un proceso en el cual vamos a liberar y expresar las cualidades que tiene nuestra uva. Siempre claro, como nos demostró la experiencia, adaptando las elaboraciones a las diferentes variedades y añadas para conseguir escoger lo mejor de cada.

El proceso de elaboración comienza, desde la vendimia manual, donde se seleccionan los mejores racimos, transporte en cajas de 15 Kg , con un tiempo mínimo desde que se corta hasta que se mete en bodega.

Pasando por Fermentaciones alcohólicas con levaduras indígenas, temperaturas de fermentación controladas, fermentación malolactica en barricas.

 

 

 

 

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